jueves, mayo 24, 2012

'DIÁLOCOS' 1


-Anoche me comí un kinkón buenazo
-¿De Trujillo?
-No, de Cañete, pero el zambo era un manjarcito blanco, no sabes…

-Me encantó conocerte, Mariana
-Lo mismo digo
-Oye, tienes algo sobre tus labios…
-¿Qué?
-Los míos.

-Amor, hoy no tengo ganas,  la cabeza me explota
-Qué irónico, es la misma razón por la que yo si tengo.

-Hmmm, qué bueno este chaufita marino
-Claro, los mariscos están frescos
-No hay nada más rico que una conchita recién salida del mar
-O de la ducha…

-Qué raro, anoche pensé en Miguel mientras hacía el amor
-Cojuda, cuenta ¿y a quién te estabas tirando?
-A Miguel…

-Nunca nadie te va a querer como yo te quiero
-¿Así?, ni que fueras mi vieja.

-¿Realmente hablas en serio con esto de dejarlo?
-Tan serio como una peritonitis.

-Jefe, le cuido el carrito
-¿De quién?
-De mí.

-Chola, ¿cómo haces para no suicidarte con el marido que tienes?
-Fácil, me entretengo planeando su muerte.

-¡Putamare!, ¿cuánta gente más tiene que morir  para que esto acabe y no seguir sufriendo?
-Según los cálculos, Don Ricardo, este cementerio alberga 25317 nichos, pero hasta ahora, vamos  bien.

lunes, febrero 20, 2012

Avalado sea Dios (Luis Alberto Spinetta)

Eres un desperdiciado. Esas fueron las últimas palabras de Cristina cuando me fui de casa. Desperdicio, basura, todo lo que no sirve o ya se echó a perder. Perderse, seguro que yo estaba perdido. De acuerdo, Cristina. Soy un desperdiciado. No tengo nada que hacer al lado de una mujer tan sensata y triunfadora. Me voy. Quédate con todo, no me importa. Quédate con la casa, con la chacra, con los muebles, y con la cebichería que pusimos juntos. Sólo quiero mi vieja camioneta y mi libertad para seguir fracasando...

SUEÑOS BÁRBAROS (Rodrigo Núñez Carvallo)

Me encantaría poder sobrellevar mi vida, sin necesidad de nadie ni de nada. Alejarme para siempre del dinero, la comida y, sobre todo, del amor. Dejaría el alcohol, la música y el sexo como únicas bondades a las que acudir para continuar la existencia. De todo lo demás, podría prescindir, o quisiera en todo caso.

Pero ya sabemos que eso no es posible. Hay que convivir siempre con amores, querencias, estimas, buenos deseos y esperanza. También con odios, rencores, maledicencias y frustraciones. Hay que estudiar (que no es lo mismo que aprender), trabajar, casarse y perpetuar la especie con nuestras estampidas de esperma.

De lo contrario, tu vida no anda bien, flaco. Ubícate, en qué mundo vives. ¿Acaso la vida es huevear, beber, tirar (a secas, no hacer el amor), o pasarte los días conversando chucherías creyendo que eso te va a dar felicidad? No. La felicidad cuesta, se gana, se sufre. No hay nada más gratificante que recibir tu paga al final del mes, o al final del día, sabiendo que has cumplido con tu chamba, tu país y el universo.

No hay nada mejor que llegar a casa y besar a tu mujer y a tus hijos. Verlos correr a tus brazos, sentir que la vida vale la pena, carajo; y qué pobres diablos los que se pierden el beso de la sangre de su sangre.

Hay que trascender, crear alguna fórmula que sane a los enfermos. Escribir libros. Fabricar aparatos ahorradores de energías. Cantar para miles de personas. Dar trabajo a cientos. Llevar paz a decenas. No basta con haberle ganado a doscientos millones de renacuajos y haber visto la luz. No basta con sobrevivir a las plagas y a las noches de luna llena. No es suficiente con todo el amor que has dado. Ya sea a tus padres, tus amigos o algunas mujeres. La razón de estar aquí, ya acéptalo, es el éxito.

Y el éxito no se alcanza haciendo lo que te gusta. Todo lo contrario; se logra haciendo lo que le gusta a los demás. La felicidad, vaya, la felicidad es otra cosa y muchos no tienen ni puta idea de cómo acercársele. Están muy ocupados tratando de hacer lo que tienen que hacer.

Supongo que hay afortunados a los que les pagan por hacer lo que les gusta, pero lo hecho siempre será para otros, y la satisfacción vendrá en el jugoso cheque, con el que pagarás, el depa, la caña, los viajes, los gadgets y demás urgencias imprescindibles de la savia.

Bienaventurados todos ellos, salvos, vívidos, refulgentes y limpios, sobre todo, limpios, sin tacha. Los pobres diablos, los holgazanes de corazón, los que no aspiramos a nada, los que no inspiramos a nadie, los que somos mal ejemplo, los que no ganamos porque no arriesgamos, los que no poseemos, los que no sabemos, los que no llegamos al podio, los que no dejaremos ni pizca de rastro…les pedimos con toda el alma pusilánime, que nos dejen seguir apestando en paz.

miércoles, noviembre 30, 2011

Calla 13

Es bueno que la gente saque o vea el lado bueno de las cosas. Lo malo es cuando desconoce o esconde el lado negativo. Por eso, es fácil convertir en panfleto, cualquier tipo de reivindicación, por muy justa que esta sea. Ya de ciudad, país, continente, raza o género. O sea, el Perú será muy bonito en muchos sentidos, pero si me pongo a enumerar lo malo, quizá no acabe nunca. Lo mismo sucede con todo, y esa es la razón por la que no me gustan las canciones como “Latinoamérica” de Calle 13, entren otras cosas que mencionaré en otro post (orgullo gay, feminismo, etc).

Digo, Latinoamérica es lo que dice la canción, pero también las FARC y Sendero. Es Rafael Trujillo, Castro, Videla y Pinochet. Pablo Escobar, los Zetas y la coca en abundancia. Es Argentina vendiéndole armas a Ecuador en plena guerra con nosotros. La masacre de las bananeras, Barrios Altos y las Maras Salvatruchas. Las enfermedades que solo producen el hambre y la miseria. Niños explotados que trabajan, niñas prostituidas y endemia. Corrupción rampante y contaminación delirante. Favelas, Villas miseria y sicariato. Secuestros, feminicido y desigualdad colosal.

En realidad, podría llenar varios párrafos más con toda la inmundicia que corre por nuestras venas abiertas, pero tampoco es la idea. Lo que quiero es recalcar el hecho, de que siempre seremos el bien y el mal. El Ying y el Yang. Eros y Tánatos. Filias y fobias. A todo nivel, más allá del hermoso cielo que nos abarca o la fecunda tierra que nos cobija. No importa tu lengua, ni el color de tu piel o el de tu pasaporte.

Así somos los humanos. Épicos y magnánimos. Pero también abyectos y asesinos. Somos fuerza creadora y destrucción infinita. No es bueno victimizarnos ni creernos bendecidos por dios, el universo o quién coño sea. Con la misma mano que das de comer, jalas el gatillo. Así que ya sabes, somos todo lo luminosos y oscuros que podamos ser, pero sobre todo, somos generosos, unos generosos hijos de puta. Bien bronceados y bien latinos.

miércoles, octubre 05, 2011

Prepárate...

No estamos preparados para la vida, ni para la humanidad, ni para todo lo que ello implica. Siempre estaremos desnudos y desprotegidos, aun cuando hayamos inventado todo lo imaginable, incluido el amor.

Por eso me resulta gracioso que la gente diga que no está preparada para algunas cosas. Quizá porque confunden preparación con capacitación. ¿Alguien está preparado para, por ejemplo, enamorarse?; frase común entre enamoraditos despechados y enamoraditas en duelo sentimental.

Hay quienes se preparan para la muerte de un ser amado, desahuciado por la medicina, y llegado el momento, se parten en mil pedazos de la pena, se hacen mierda, y sufren y maldicen y mueren un poco, igual; porque nadie se pude preparar para tal evento.

Por eso, a pesar de los consejos de tus amigos, todavía lloras porque te dejó la perra esa que tanto amas. Por la misma razón, sigues pensando en aquel bastardo que te arruinó la vida, y talvez lo perdones más adelante, aunque el mundo entero te diga que no lo hagas. Incluso, hay gente que dice no estar preparada para leer a ciertos autores o ver determinadas películas.

Entonces, cuando pensamos en sociedad, la cosa empeora, se pone más jodida; y ahí es donde aparecen esos mugidos que advierten que no estamos preparados para el matrimonio gay, el voto facultativo, la despenalización del aborto o el encuentro con seres de otros planeta, por dar algunos ejemplos.

Se supone que vivimos en una zona sísmica, y que estamos preparados y capacitados para un episodio telúrico, dado tantos simulacros y charlas recibidas; pero no. En el último terremoto de Ica, murieron más de quinientas personas, la mitad de las cuales pudieron salvarse, si evacuaban la iglesia donde se encontraban. Pero como estaban en la casa del Señor, pensaron que era imposible que corrieran malhadada suerte. Peor aun, gente que estaba fuera, corrió a refugiarse al templo. Y no es burla, es fáctico.

Entonces, que alguien me diga cuándo rayos vamos a estar listos o “preparados” para un matrimonio gay, teniendo en cuenta que jamás vamos a entenderlos como sociedad. Cuándo para despenalizar el aborto, sabiendo que se practican miles y miles, cada año y no hay nadie preso. Quizá para lo único que estamos preparados es para hacernos los recontra huevones, y pasar rapidito la mirada de los avisos que chillan en calles y diarios, anunciando interrupciones de embarazos, y de las estadísticas mortales de nuestras adolescentes.

Cuándo para decidir si votamos o no, por quienes no sentimos la menor empatía, o la menor confianza, sin tener que quedar atrapados entre nuestra conciencia, alguien despreciable y una multa. Porque quienes creen que votar con los ojos cerrados en un acto democrático, deberían pensar en si se la jugaron, o es que en el fondo su corazoncito latía de manera particular. Y como en este país todo puede pasar, que nadie se sorprenda si en el 2016, nos vamos a una segunda vuelta entre Kenji y Antauro. El primero ya tendrá la edad permitida por ley para aspirar al cargo de Presidente, y el segundo, muy probablemente, libre; moderará su lenguaje y sus formas, se pondrá ropa formal y pedirá disculpas por sus exabruptos de reo y punto. Hombre nuevo. Ahí los quiero ver, a los que lanzaron frases ingeniosas y hasta poéticas para convencernos de votar por alguno de los que ni en “keta” votaríamos.

La sociedad estadounidense, no estuvo preparada para la llegada de Martin Luther King o para el 11 de setiembre. Como la humanidad tampoco, para la imprenta, la píldora o la llegada del hombre a la luna.

Si no estás de acuerdo con algo, usa mejores argumentos, pues ya te digo, bajo esa lógica, no hacemos un carajo y que nos coman los prejuicios.

Ya en el colmo del despiste, algunos dicen que los peruanos no estamos preparados para suspender el fútbol, ni siquiera temporalmente, ni por puto duelo, aunque tengamos que morirnos todos corriendo tras una pelota y defendiendo una camiseta magenta y cyan como colores de batalla.

Y tú, ¿estás preparado para el rocanrol?

http://www.youtube.com/watch?v=xrbjNa5O76g

jueves, septiembre 08, 2011

God bless you

Evangelizado por una tribu urbana de bestias fanáticas, Joel se hunde o eleva -según cómo se mire- en sanación mística y contrita, de todos los males terrenos que bastardean la misión de vivir como dios manda. Maldice de nosotros, los puercos amigos suyos que continuamos por la senda del pastel, la vid y el sexo contra natura. Nos mira con ojos compasivos, pero también de reproche.

La biblia que hoy lo acompaña como un apéndice, y que otrora se fumaba, se ha convertido en su voz cantante. Ya no habla más, ahora recita, trina, enuncia. No pocos de sus amigos le huyen como a la peste, menos yo, porque, para ser franco, jamás presto atención a los salmos que me regala como ambrosías que, muy delicadamente, arrojo sin que lo note, aunque ya me esté cansando de hacerlo.

Ha prometido salvarnos, y pasará el resto de su vida, llevando a cabo tal propósito, según confesó aquella noche en que llegó a saludar a Lalo por su cumpleaños. Era obvio que su presencia causó malestar entre la caterva de borrachos, jalones, hippies y maricas que danzaban entre humo y cibo matto.

Luego de esperar pacientemente a que disipara la algazara, y con un grupo que podía ser manejable, comenzó: Fabiana, ¿te parece bonito lo que has estado haciendo?; ¿Qué?-; Estar besándote con esa china de pelo violeta.

Por supuesto, fue mandado directamente a la mierda y más allá. Prosiguió con Erika, luego Renzo, Estuardo, y así, incluido yo, hasta finalmente llegar a Ramón quien no tuvo mejor idea que lanzarle un gargajo seguido de un manotazo que fue celebrado por la popular.

Suave, huevón -dije sin mucha convicción-. Es que este chucha se cree mi conciencia, que le vaya a dar consejos a la concha de su madre. Claro, -azuzó Miranda-, ya me tiene podrida este imbécil que no para nunca con su santa mierda. A ti lo que te falta es chucha, o pinga, no sé -incendió Manolo-. De pronto, la masa compacta rodeaba a Joel, que sin saber devolver las agresiones, agitó su biblia por los aires y como poseso, empezó a citar frases que enardecían a la turba, cada vez más.

“Los reyes de la tierra se sublevan y los príncipes conspiran contra el señor y su ungido…”

El descontrol se adueñó de la noche y Lalo, le pidió que por favor se retirase de su casa. No hizo falta. Joel fue sacado a empellones por el gentío, y a más jaculatorias, más golpes en medio de la calle. Traté en vano de interceder sin éxito alguno.

“Por eso reyes, sean prudentes, aprendan gobernantes de la tierra, sirvan al señor con temor, no sea que se irrite y vayan a la ruina porque su enojo se enciende en un instante…”

Más goma, más sangre.

“Señor, Dios mío en ti me refugio, sálvame de todos los que me persiguen…”

Esto fue lo último que se le entendió, luego fueron balbuceos írritos que no amansaban a nadie, por el contrario, era como tirar alcohol a las llamas, intentando apagarlas. La paliza continuó durante algunos minutos y si paró, fue más por cansancio que otra cosa.

Joel frotó la sanguaza de su rostro, levantó la mano en señal de alto, pidió a dios que nos perdonara, y lanzó la promesa espuria, con ese rictus que hasta hoy no he podido olvidar.

“El malvado concibe la maldad, está grávida de malicia y da a luz a la mentira”

“Cavó una fosa y la ahondó, pero él mismo cayó en la fosa que hizo”

“Su maldad se vuelve sobre su cabeza, su violencia recae sobre su cráneo…”

Esta noche, se han hecho el favor de sus vidas, y no descansaré hasta verlos salvos, porque así dios me ha enseñado.

No se dijo palabra alguna. Uno a uno se marcharon victoriosos, aunque se sabían, de algún modo, derrotados.

Me acerqué a él, lo levanté del piso y en completo silencio lo llevé hasta su casa. Abrió la puerta, y una vez dentro, la cerró con suavidad. Me quedé un rato observando las grietas de madera que, por alguna razón, tenían formas demoniacas.

Mientras, comprendía que la violencia es una forma de fanatismo, más perverso y canalla que el rechazo. Y antes de partir, pronuncié algunas palabras que con todo mi dolor, sonaron así:

Que dios te proteja, Joel, porque yo no quiero hacerlo y tampoco puedo.

Al regresar, encontré la biblia desgarrada, y terminé de hacerla mierda, acabando con la maldición de mi amigo y, sin saberlo, también con su amistad.


PD: Por alguna razón, solo atribuible a los dioses o demonios, se ven algunos párrafos en fondo blanco y no hay forma de deshacerlos. Lo tomo como una señal, pero me cago en ella e igual publico. (esto debería estar en color rojo, pero ya saben, los putos seres superiores).

lunes, junio 27, 2011

Dispersión de sanación

Siempre es bueno estar un poco enfermo de algo. Si es del alma, mejor. Pero solo un poco. El equilibrio perfecto, el balance justo, la ecualización correcta de todas nuestras áreas físicas y de todos nuestros chakras, nos harán malditamente saludables, pero intensamente aburridos.

Pídele a la enfermera que acaba de clavarte la medicina en el traste, que te trate con cariño, que te sobe la parte adolorida con cierta unción y que te bese el pinchazo (o sea, el lugar donde te pincharon), y que te despida con un sanasana y una paleta dulce. En vez de ser tan fría y que acabada su labor te diga -muy descortés- que te vistas. ¿Qué me vista? Ya quisieras, piñata de psicópata, ya quisieras…

Cumple con tus horarios, pero no siempre. Cumple con tus compromisos, pero posterga uno que otro. Cumple con dios, tu trabajo y tu marido, o tu mujer. Pero jamás dejes de cumplir contigo, aunque llegues tarde, aunque te divorcies, aunque te quedes sin protección extra terrenal. Aunque te enfermes.

Cómete esa pieza de algo, o esa porción de algo, que todos han dejado en el plato, por falsa delicadeza, por etiqueta bamba. Tómate el vino de la copa, directo, sin inclinarla a contraluz ni llevarla hacia la nariz. A la cavidad bucal de frente, luego sabrás si te gusta, lo que de por sí, lo hará bueno.

No te suenes los mocos con pañuelos finos de seda. Es mejor sonártelos con papel higiénico o tissue, y luego desecharlos, que devolver el pañuelo con relleno de granadilla, al bolsillo del saco de tu blazer azul.

Siempre que tengas dudas sobre qué regalar, regala un disco de La Bersuit, y cuando no las tengas, también.

Quiere a tus amigos, pero quiere más a los que se interesan por ti, cuando saben que estás doliente, achacoso, grave. A ellos, quiérelos mucho más.

Y cuando te descubran algo jodido, y te manden exámenes más jodidos aun, cree con todas tus fuerzas, que de esta no te salvas, que ya fuiste. Y que no habrá rezo, ni conjuro, ni medicina que te levante. Que morirás temprano y dejarás la vida con tus huesos, todavía enteros. Así, de esta manera, serás el hombre más putamente feliz de la tierra, cuando te digan que no. Que salió todo bien y que necesitas tomar algunas huevadas salubres y comer más legumbres y cosas herrumbres. Solo hasta que caigas nuevamente enfermo, porque ese es tu destino, varón.

Pero, mal que bien, cuando zafas de momento, podrás hacer o no hacer, las cuatro mil quinientas veinte cosas más, que por razones de espacio, pero sobre todo de especie (una especie de flojera), no has podido leer aquí.

martes, junio 14, 2011

PPKAUSA

En un escrito anterior, que buscaba rebatir algunos puntos descritos por el periodista Marco Sifuentes, en su artículo titulado “PRESIDENTE HUMALA”, me quedé corto, con respecto a uno, y me gustaría ahondar en él, ya que al parecer, no fui lo suficientemente claro.

Se trata del llamado PPKAUSISMO, expresión acuñada en el habla cotidiana, que denota estupidez, frivolidad, ignorancia, clasismo, racismo, y algunas otras cositas, que se le achacan a la clase social A/B, y a los que votamos por el Sr. Pedro Pablo Kuczynski.

Que algunas personas como Sifuentes, se refocilen con su neologismo, y se recontra caguen de risa, repitiendo de los más divertidos su absoluto prejuicio, no indica que tengan la razón, o que todos nos debamos divertir con su ingenio punzante.

Y es que me he dado cuenta, que los prejuicios se combaten, se rechazan y se condenan, cuando van para un lado del espectro ciudadano. Cuando se discrimina al cholo, por el simple color de su piel, y al negro por la misma razón, por ejemplo; salen los colectivos ciudadanos y los periodistas a levantar su voz de protesta. Pero cuando se califica de infra dotados a un grupo de personas, por el color, esta vez claro de su piel, o por su privilegiada condición social, ahí sí, debemos celebrar la ocurrencia, aplaudir la chanza, cuando esa es una clara expresión de racismo.

Todos los prejuicios, son una perversión, todos degeneran en prácticas infames de alusión abyecta entre unos y otros.

Así tenemos que:

Cada mujer, con sangre caliente y culo hambriento de goce, mamona de campeonato, arrecha mal, lúbrica y pendeja, será inequivocamente selvática. Proveniente de la amazonia peruana (charapita ardiente).

O que los negros sirven nada más, para bailarines de festejo, porteros de hotel, rateros, peloteros o mandingos (negro bruto pero pingón).

Y que las personas de la sierra, se dividen en mujeres trabajadoras del hogar, y hombres cargadores de bultos, ambulantes. Rateros per se. Eso sí, todos desdentados y apestosos. (cholo pezuñento).

O la combinación de rubia y modelo, da como resultado un cerebro vacío. Y así.

Entonces, si pretendemos dar clases de moral, y computarnos reflexivos ante un país fracturado, debemos empezar por no inventarnos palabrejas o conceptos que buscan denigrar y ofender a otros peruanos, porque así nos parece, menos cuando se es líder de opinión. Aquí, lugar en que todos nos choleamos, negreamos, chineamos y blanqueamos, casi siempre con odio extremo y muy pocas veces con buena onda, como que no es muy listo darle cuerda a este tipo de cosas.

Digo todo esto, porque vi en televisión, a una señora terapeuta, llamada Carmen Gonzales, hablar sobre el supuesto terremoto que tendría lugar en Lima, anunciado por un charlatán, y referirse sin empacho, a las personas que se asustaron con la noticia, como ppkausas.

Seguramente el hecho, estará provocando una risotada estentórea en algunos lectores, los mismos -quizá- a los que se les frunce el culo, cuando escuchan decir a Bayly que felizmente fuimos colonizados por los españoles, porque nos salvaron de parecernos a Evo Morales.

Algunos dirán, seguro, que no es para tanto, pero creo que ya basta de prejuicios, vengan de donde vengan, ponerles límite y exterminarlos; aunque tengo la certeza de que algunos, seguirán repitiendo, como simios -incluido Sifuentes-, su nuevo chistorete y serán felices mientras más personas lo repitan.

Ante eso, mucho no se puede hacer. La idiotez también es un privilegio.

viernes, junio 10, 2011

A propósito del artículo de Marco Sifuentes

Este es el artículo del Sr. Sifuentes, que me da pie para escribir, de paso responder, a él y a varias personas -amigos muchos-, algunos comentarios y pensamientos que no comparto, y que a fuerza de ser mencionados, se quieren asentar como verdad.

Para empezar, le pediría al autor del artículo, que ya pare con eso del ppkausismo, como sinónimo de cojudismo, frivolidad y modita pasajera de chibolos platudos que no tienen puta idea de nada. Ya basta con esos prejuicios inaceptables, pues si vamos a darle carta de ciudadanía, tendremos que aceptar, por ejemplo, aquellos que tildan a los negros de brutos y a los serranos de cochinos. Y eso es algo que no podemos hacer. ¿O sí?

Aprovecho esto, para aclarar algunos puntos con respecto al voto por PPK. Si lo tenemos que comparar con el Sr. Toledo (cuyos seguidores -no todos-se han trepado sin roche al caballo Humalista), que, según la gente “pensante y demócrata”, significaba la mejor opción en primera vuelta, convendría hacer algunas simples comparaciones que paso a detallar:

Dejando de lado los temas de cuna y educación (ambos, hijos de excelentes padres, honestos y trabajadores que con su esfuerzo, lograron darles la educación que luego les permitiría llegar hasta donde llegaron), tenemos que en la época en que PPK asesoraba presidentes de Estado y a multinacionales, Toledo asesoraba a Carlos Manrique en la exitosísima CLAE. Mientras PPK invertía su dinero ganado en algunos fondos de inversión, bolsas de valores, bonos gubernamentales y demás, Toledo invertía en CLAE y fue uno de los pocos que llegó a retirar su dinero antes del descalabro que ya todos sabemos.

Los familiares de PPK son, su hermano, profesor principal de economía en la universidad de Cambridge, una de las más prestigiosas del mundo. O su hija mayor, periodista reconocida y colaboradora del New York Times. O su primo hermano Jean Luc Godard, uno de los cineastas más famosos, y fundador de la nueva ola francesa; por mencionar solo a tres.

Los familiares de Toledo son, su pobre hija mil veces negada, Zaraí, sus sobrinos filete y violín y un hermano impresentable que se robó unos terrenos hace ya tiempo.

Las aficiones de PPK son la música y su sensibilidad y talento para tocar algunos instrumentos. Las aficiones de Toledo son la coca, el whisky y las faldas, que no tendrían nada de malo para un hijo de vecino, pero si para quien pretende gobernar una nación por segunda vez.

Claro, a PPK lo acusan de lobbista por el hecho de traer inversionistas, amigos suyos, a poner sus millones en Perú. Ahora, que los contratos y las condiciones sean cuestionables, ya es culpa del Estado y quienes lo gobiernan.

Entonces, para mí, no fue muy difícil elegir el voto en primera vuelta, máxime que Toledo bufaba con mediocridad flagrante, que no lo había hecho mal y que mejor era cholo conocido…

Y aunque PPK no sea nada simpático, que patine con algunas opiniones -como todos los políticos-, o que tenga 72 años, desde mi punto de vista, no lo invalidaba para ser un buen presidente, puesto que siempre vino a poner la cara cuando se le solicitó. Puedo equivocarme (tiene sus pasivos y acusaciones, como toditos los candidatos), pero no voy a aceptar que ningún periodista, amigo o perico los palotes, me venga a escuelear y dar palmaditas de compasión por haber ejercido mi legítimo derecho a votar por quien se me cantó el reverendo forro.

Siguiendo con el artículo de marras, Sifuentes hace un análisis muy chistoso, en el que concluye que 20 años después, Vargas Llosa le ganó a Fujimori, queriendo hacer consentir que Alberto y Keiko, son la misma persona. Y no pues, no lo son. De la misma forma en que Ollanta no es Chávez, aunque hayan indicios que sí, dada la admiración de Humala por su, ahora colega, Hugorila. O por su contumacia en no llamarlo dictador, o por los dineros recibidos. No, no son la misma cosa, así que su ecuación que pretende cerrar el círculo, no es exacta. La ecuación que sí parece cuadrar bastante bien es la siguiente: TOLEDISMO + NO KEIKISMO = HUMALISMO.

En otra parte del artículo, el periodista dice lo siguiente, refiriéndose al sector A/B+ (que quizá represente al 2 ó 3% de la población): “…un sector capaz de creer que un señor apellidado Kuczynsky Godard podría ser una alternativa seria en un país tan fracturado...”

Hablando de racismo e intolerancia, bien desatinado este comentario. O los apellidos Tasso, López de Romaña, Bilinghurst, entre otros, encierran en sí mismos, algún tipo de referencia maligna y cuestionable. Quizá querría Sifuentes, que un requisito para postular a la presidencia del Perú, sea apellidarse Condorcanqui, Mamani o Chaiña, no sé. Porque tampoco es que le joda mucho (y no debería, ni a nadie) que nuestra alcaldesa se apellide Villarán De la Puente. Volvemos entonces al color de piel y a los apellidos. Y no hay racismo inverso, hay racismo, a secas.

En su análisis, también se ufana de lo que llama movilización ciudadana, que tiene como hito máximo , el 26M, que no es otra cosa que la marcha anti Keiko que tuvo lugar el día 26 de marzo de este año; y que según muchos, muchísimos, impidió que la china asumiera la presidencia. Al respecto tengo que decir, que yo también estoy en contra de lo que la hija de Fujimori representa, de toda esa mafia y esas gentes con las que se paseaba y por las que jamás votaría. Pero no les basta con saberlo o tenerlo internalizado. Tienen que gritárselo al mundo y tratar de abrir la cabeza de los que piensan diferente y convencerlos.

En un acto de superioridad moral, marcharon igualito que las tías que están en contra de la despenalización del aborto, y se pasean con rosarios, crucifijos y pancartas, acusando de asesinos a los que están de la otra orilla. O como los que no fuman, y se juntan en colectivos antitabaco y salen a las calles con afiches súper ingeniosos, alertando a la población, de los horribles daños (todos verdaderos y comprobables, como la mafia de Fuji) que encierra fumar. Pero aunque la razón les asista, habremos algunos que, consientes de lo pernicioso e insensato que es el hábito de darle al pucho, y aunque nos boten de todos lados, buscaremos las puntas de los cerros o cavaremos trincheras muy profundas para confinarnos, estúpidamente, a encender hogueras de necedad, contraviniendo las alertas y los buenos deseos, de aquellos que buscan salvarnos de la muerte. Tan solo porque tenemos derecho a equivocarnos, a ser estúpidos o pobres viciosos sin voluntad. El mismo derecho que tuvieron más de 7 millones de peruanos, que por razones propias, decidieron marcar el rostro femenino de la cédula de votación. Y es que eso de andarle diciendo a la gente lo que tiene o no que hacer, me sabe a intolerancia y rasgos de grandeza que me alegra rechazar. Pero así es, el derecho a marchar y a computarse LA RESISTENCIA, también está intacto.

Para terminar, ya como cosa mía y sin relación al artículo, me gustaría hablar de las modas ideológicas, las mismas que atribuían al llamado ppkausismo.

No hay moda más grande, hoy, que ser rabanito en el Perú, izquierdoso, caviarón de balcón o guerrillero sin armas. No sé cómo, miles de personas que apoyaron a Toledo hace apenas dos meses, a la fecha (él incluido), se han convertido en socialistas, bolches y cuanto hay. De pronto escuchas a “chicos bien”, hablando de justicia social, de gas para todos, de proletariado y materialismo dialéctico. Ja. De la noche a la mañana. Javier Diez Canseco, pasó de ser el jacobino resentido y radicalón (que obtuvo 0.5% las pasadas elecciones) de aquella izquierda cavernaria, a ser una de las mentes más preclaras de la política nacional. Jaja.

En resumidas cuentas, del cáncer y el sida, pasamos al mal menor, pero de allí, sabe dios cómo, pasamos a que Ollanta es Jesús reencarnado. Charles De Gaulle. Henry Kissinger. Ramón Castilla, Tupac Amaru, Lula Da Silva y Spiderman, todo junto.

Si eso no es moda, entonces qué chucha lo será.

Es todo, por ahora.

viernes, junio 03, 2011

MOMENTOS III

La dulce señorita me invitaba a probar sus deliciosos alfajores caseros, pero encontrándome con ambas manos cargadas de bolsas, solo atiné a mirarla y anunciarle con un gesto que me era imposible coger sus pequeños y redondeados polvorones. Y entonces, sin mediar ningún trámite ni palabra, me dio de comer en la boca, las tres unidades que tuvo a bien invitarme y pasó una servilleta delicadamente por mis labios, dando por terminado el convite, sin saber que era apenas el comienzo…

¿Eres de verdad?; fue lo único que me atreví a decirle, y ella respondió con una inmensa y sincera sonrisa. Luego puso un pie en las escaleras eléctricas y subió casi con destino al cielo, como los ángeles. Seguí observándola mientras se alejaba cuando fui sacudido por mi enamorada que ya había conseguido los zapatos que fuimos a comprar. ¿Qué te pasa, parece que has visto un fantasma? -me preguntó-, algo así –respondí-. Ya huevón, seguro…y nos fuimos abrazados a buscar mi corbata para el matri de Cristina.

Le había prendido cigarros toda la noche con mi encendedor en forma de pene. Al final de la jornada, despidiose luego de una conversación infinita y estimulante, cogió el artilugio hacedor de fuego y lo metió en su cartera. Te lo devuelvo la próxima vez que nos veamos, me dijo. Y se marcho dejándome un número escrito en un posavasos de papel, que se borró con la humedad de las frías copas.

Al tercer capitán, ya me había envalentonado y me propuse seducir tercamente a la madura mujer que me acompañaba. Sabía que era difícil, pero no me resigné. Me expuse socarronamente a ser rechazado con énfasis, pero luego de dos capitanes más (su cuarto cuba libre), me espetó sin anestesia: ¿cuáles son tus intenciones? Te pregunto porque mi marido siempre dice que los jóvenes solo me quieren tirar. Tu marido se puede equivocar…pero conmigo no. Allí mismo pagué la cuenta y fuimos a darle la razón a su sabio esposo.

No sé porqué creo que te gusto. Bueno, sí, es difícil que no le gustes a alguien. Pero me parece que no solo te gusto sino que sientes algo por mí. Eso también es difícil. Ya, pero además, sospecho que me deseas con todas tus ganas. Claro, porque es facilísimo desearte. Ok, pero estás sintiendo unas ganas locas de besarme ahora. Pucha, flaca…Oye idiota, no te das cuenta de lo que estoy tratando de decir. Ja, qué imbécil puedo ser a veces ¿no?

jueves, mayo 19, 2011

VOTO MUERTO

He decido no ir a votar este domingo 05 de junio. Pagar mi multa correspondiente, guardar el comprobante del Banco de la Nación y enmicarlo, para poder refregárselo en la cara, a quien pretenda venir con su cantaleta de que en elecciones uno tiene que jugársela, ya sea si por cáncer o sida, vómito o mojón, revolver o pistola. Por mí, pueden irse a erigir monumentos de conciencia con sus manitas bañadas de tinta indeleble, a la tercera cuadra de la avenida Tacna, llamada antiguamente: calle Comesebo.

La infausta frase de Vargas Llosa (elegir entre el cáncer y el sida), no deja de ser absolutamente gráfica y descriptiva, cuando tenemos al frente a dos personajes como Keiko Fujimori y Ollanta Humala. Pero a diferencia del escritor, que no cree en dios, pero ha decidido creer en el comandante, yo sigo viendo en ambos casos, la peor de todas las realidades.

No diviso, como otros, mejora ni restablecimiento en ninguno. No hay “quimio” ni antirretrovirales que aminoren la descomposición moral y actuar canallesco que contamina tanto a una como al otro. Pero bienaventurados, quienes han decidido creer y apostar todas sus fichas para que el fiel de la balanza se incline para uno de los lados.

Ya sea por Keiko, que representa esa forma de gobernar, mafiosa más que dictatorial, basada en principios de la Camorra y en el axioma de que todos tenemos un precio. Rodeada de innombrables como uno de sus vicepresidentes, o la nueva congresista con apellido idéntico al del dictador venezolano, agazapados todos bajo las faldas de su repugnante cardenal y su padre preso. Acostumbrados a regalar el dinero del Estado en asistencialismos, devenidos en clientelismo político; ominosa forma de comprar votos. Igual, y a pesar de todo, esta opción contó con tres millones y medio de votos en la primera vuelta, y seguramente aumentará para la segunda.

O por el comandante Ollanta, golpista fantoche de Locumba y actor intelectual del andahuaylazo por más que se empeñe en negarlo. Desempleado y mantenido por aportaciones de sus partidarios y por su mujer, que a su vez es mantenida por generosas donaciones de su admirado Chávez. Hijo de Isaac Humala, ideólogo del movimiento nacionalista etnocacerista. Autor de frases como aquella esa de recuperar Arica, a punta de fusil y pene, y que inculcó tales desvaríos a sus hijos desde pequeños, y a los que metió al ejército, convencido que desde allí es más fácil tomar el poder, cosa que podría cumplirse prontamente. Incapaz de generar ideas para gobernar, apelará al populismo más ramplón, quitándole a los que tienen, para regalarlo a los que no tienen. Lo mismo. Casi cuatro millones y medio de votos.

Y es así que, hoy en día, tenemos que soplarnos (los que no votaremos por ninguno) el montón de episodios, dichos, razonamientos y acusaciones de todo pelaje que lanzan los seguidores de uno y otro bando. Por cierto, la mayoría incitando el antivoto, con argumentos atendibles cuando hay, y ridículos hasta el extremo cuando no.

Pero tengo que ser sincero, por parte de los fujimoristas, ya nada me sorprende, puesto que son capaces de decir las peores barbaridades sin que les tiemble la lengua, flanqueados por su matonería y su fanatismo. Lo que sí me ha llamado la atención, son los argumentos de quienes no siendo seguidores de Ollanta, han decidido auparse sobre él con un entusiasmo insospechado, como es el caso de Alvarito Vargas Llosa, que en sus últimas entrevistas, dice tantas maravillas de Humala que podría pensarse que no es solo el mal menor, sino un ángel enviado por dios. Y así como él, toda una caterva de chacanos, en su mayoría, derraman algunos juicios que llaman a la reflexión.

Critican severamente las hostilidades de las que es sujeto su nuevo candidato, por parte de algunos periodistas, pero justifican graciosamente las agresiones perpetradas sobre algunos de ellos (el caso Althaus), haciéndolas pasar como happenings democráticos, apenas una “perfo” con tinte político, cosita de nada. Insultan a Bayly (con toda razón), ahora, por dedicarse a dinamitar sistemáticamente la candidatura de Ollanta, pero callaron o lo celebraron cuando hizo exactamente lo mismo contra Lourdes Flores. Se burlan de los llamados ppkausas por salir a las calles pacíficamente en apoyo de su candidato, tildándolos de monses, de nenitas jugando a la política, y aplauden las matonerías de los “otros jóvenes”, aquellos viriles combatientes que se baten en las calles por verdaderas causas democráticas. Luego se quejan de la violencia. Alzan su voz de protesta por los cobardes ataques que han recibido los familiares de MVLL, por el simple hecho de opinar a favor de Humala, pero mandan a meterse la lengua al traste, a quienes osan disentir con el escritor, haciendo gala de la misma intolerancia que rechazan.

Ya los más jumentos, defienden rabiosamente las opiniones de VLL, dada su nueva condición de Nobel; cuando los premios, por muy notables y merecidos que sean, son solo eso, premios. Llenos de subjetivismo, política y arbitrariedad. A ellos les digo que García Márquez también es premio Nobel y sus opiniones políticas no tienen porqué ser inobjetables. Para más datos, MVLL, además de nobel, es noble, pues ostenta el título de Marqués. Título nobiliario, rezago de monarquías decrépitas, que para ciertas gentes que aún creen en la existencia de seres con sangre de color azul y pendejos de terciopelo, debería convertirlo en deidad.

Otra cosa que percibo inaceptable, es esta especie de extorsión moral, que busca criminalizar el voto por Keiko, acusando indirectamente a quienes votarán por ella, de asesinos, corruptos y tiranos. Encabezados por el nuevo gurú intelectual de izquierdas, Eduardo Adrianzen, mezcla de José Carlos Mariátegui con Paulo Coelho, pretenden manchar, desde ya, con sombras y boñigo a los millones de peruanos que por inextricables razones, pondrán su equis sobre el rostro tumefacto de la china. Se podría hacer exactamente lo mismo con los votantes de Humala, señalarlos de radicalones resentidos, besabotas y proterrucos, considerando que su admirado comandante dijo que SL fue un partido político y que Abimael Guzmán está preso, practicamente por su pensamiento ya que jamás disparó una bala.

Obviamente, todos tienen el derecho de emanar las opiniones que considere pertinentes, pero los tremendismos no contribuyen en nada, sobre todo cuando su destino es terminar rebotando infinitamente en las redes sociales, causando admiración en unos y rechazo en mí. Siendo que terminadas las elecciones, seguiré como amigo de todos mis amigos, hayan votado por quien hayan votado. Puedo no compartir el entusiasmo de algunos ni sus maneras de pensar, pero no puedo dudar de la buena fe de sus convicciones, por equivocadas que estás me parezcan.

Respecto a mí, preferiría cortarme un brazo antes que votar por Keiko Fujimori, y el otro, antes de hacerlo por Ollanta Humala. No hay forma material de que decida darle el beneficio de la duda, a ninguno, por más juramentos y promesas que hagan. Por más cambios de planes de gobierno que efectúen. Por más pedidos de perdón que gimoteen vía tele. Por más documentos que firmen. Por más crucifijos y rosarios que blandan. Por más que Perico los palotes se empeñe en mostrarme el mal menor (ambas facciones tienes sus intelectuales probos e intachables). Por más chantajito cívico moral mediante. No. Ya le di muchas vueltas al asunto, ya hice mi tarea y llegué a la conclusión de que, aunque decida elegir por alguno de los dos, mi voto sería igualmente viciado, porque estaría lleno de vicio. Enrarecido, espurio y pesaroso. Un voto muerto y nada más.

Dicho esto, pasaré los cinco años que vienen, en estado de suspensión vegetativa en cuanto a política se refiere. Esperando que pasen rápido y rogando que al final de su mandato, ninguno se pretenda quedar. No saldré a las calles para hacer demagogia bonachona (léase vigilias velita en ristre, ni lavados de banderas, que solo buscan un poco de prensa y figuración, pues en este país, la única manera de crear conciencia, es bajo pena de multa). Menos, seré el guachimán del Estado en el que se han convertido casi todos los que decidieron votar. No tengo ínfulas de Batman (¿Qué podrán hacer Alvarito o “Rospi”, si descubren que fueron engañados?).

No soy el único, mucha gente hará lo mismo (Pedro Salinas es uno de ellos) ejerciendo su legítimo e inexpugnable derecho, a dibujar inmensas pichulas o peludas conchas, y escribir inspiradas barbaridades sobre sus cédulas de votación.

¡Viva la democracia!, verbigracia.